El plasma rico en plaquetas es una técnica de regeneración celular. Consiste en extraer el plasma de la propia sangre del paciente, concentrar sus plaquetas e inyectarlas, en pequeñas dosis, en las zonas a mejorar o tratar.

La sangre está formada por glóbulos rojos (eritrocitos), glóbulos blancos (leucocitos), plaquetas y plasma. La función del plasma además de transportar las células de la sangre es llevar los nutrientes a las células y recoger sus desechos.

Una gota de sangre contiene aproximadamente 250.000 plaquetas, ellas son las células más pequeñas de la sangre y tienen como principal función la formación del coágulo cuando tenemos una herida, es decir, logran el cierre de la herida. Las plaquetas están constituidas por los llamados “Factores de crecimiento”, son proteínas encargadas de transmitir señales a la célula para que estas empiecen a formar un tejido nuevo.

Por eso, podemos a través del “Plasma rico en plaquetas” recuperar todo tipo de tejido, de una manera rápida, segura y sin contraindicaciones.

¿Cuándo utilizar Plasma Rico en Plaquetas?
Se aplica exitosamente en articulaciones dolorosas o dañadas: caderas, rodillas, hombro, cuello, columna, en patologías que provocan desgaste articular y en aquellas que provocan afecciones de tendones y ligamentos.
Se observan cambios muy favorables en estética al estimular la formación de colágeno, elastina y ácido hialurónico, provocando un efecto anti -age en pocas sesiones. También se utiliza en úlceras y quemaduras.
Tiene gran aplicación en las cirugías odontológicas para recuperar hueso de sostén, en el mejoramiento de cicatrices y estrías y en rehabilitación de lesiones musculares o tendinosas.

¿Cuáles son los beneficios de aplicar Plasma Rico en Plaquetas?
Los resultados son rápidos, sólo se necesitan dos o tres sesiones para observar los cambios.
No tiene contraindicaciones y se evita la incorporación de productos químicos en el organismo.

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